Yo era muy chiquita
cuando te fuiste al descanso eterno
muy pocos recuerdos me quedaron, madre.
Una bella biblia forrada en terciopelo
Un par de zapatos muy brillantes, negros.
Una trenza larga que yo acariciaba
y un gran retrato que no podia verlo.
Te quería a ti, madre de mi ensueño.
Estas pocas cosas las llevo en mi pecho
porque sin duda alguna, tienen olor a cielo.
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